Celia García Malo, neurologue : les personnes qui dorment bien n’ont pas besoin de magnésium

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A todos nos gusta dormir bien. Es natural y nos levantamos descansados y hasta de mejor humor. En este mundo de tendencias también le ha llegado el momento al sueño. Las redes sociales han puesto de moda han puesto bajo la etiqueta sleepmaxxing todo tipo de soluciones, dispositivos, rutinas y productos para descansar mejor.

Cuando se trata de buenos hábitos como concepto podría no estar mal. Pero lo cierto es que ante esta tendencia de moda en la que monitorizar el sueño con pulseras o relojes inteligentes o llevar a cabo otras técnicas puede convertirse en una obsesión, la Sociedad Española de Neurología recuerda que obsesionarse con conseguir un descanso perfecto puede producir el efecto contrario: aumentar la ansiedad e interferir en el sueño y hasta provocar insomnio.

¿Qué es la ortosomnia?

Esta búsqueda por conseguir un descanso perfecto hasta convertirla en obsesión se denomina ortosomnia y a menudo se asocia con el uso de dispositivos. Celia García Malo, coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología, explica a CuídatePlus, que en los últimos diez años cada vez más personas llevan dispositivos de registro de actividad y de sueño. En principio el uso de esta tecnología es útil para animarnos a movernos más o para llevar hábitos de vida más saludables, “la línea es muy fina. Cuando uno intenta controlar, o ganar más puntuación en estos dispositivos se genera más preocupación en torno al sueño”.

Esa obsesión puede llegar a convertirse en patológica y llegar a generar distorsión del descanso y ansiedad anticipatoria, lo cual termina por interferir con la vida de la persona. Desde la SEN advierten de que cada vez es más frecuente encontrar en consulta este problema, lo que hace plausible que se incorpore como categoría de diagnóstico en un futuro.

¿Qué es la ortosomnia y a quién afecta?

Las personas con más tendencia a desarrollar una ortosomnia son aquéllas que “tienden a buscar la perfección, perfeccionistas, autoexigentes, se preocupan mucho por las cosas y cuando tienen un problema quieren encontrar una solución. Las personas con rasgos obsesivos de la personalidad son las más vulnerables a desarrollar estas conductas”, señala García Malo. Y como tales tratan de encontrar la perfección en el sueño.

La especialista en sueño apunta que las puntuaciones que ofrecen las pulseras están basadas en parámetros indirectos. De esta forma si esa nota que recibimos es baja o negativa pero nos encontramos bien de salud y hasta descansados, conviene no prestar más atención de la cuenta al dispositivo. Además, lo más importante, destaca García Malo, es que si detectamos que tenemos un problema con el sueño debemos ir al médico, no fiarnos de una pulsera.

”Interesarse por el sueño y concienciar a nivel social de su importancia como un pilar fundamental de la salud es positivo. El problema aparece cuando descansar se convierte en una obligación de rendir y producir, en controlar cada minuto y alcanzar una puntuación y rutinas perfectas, que nos pueden llevar a estados de ansiedad y obsesión”, explica García Malo.

Que no interfiera con la vida

García Malo apunta que si la búsqueda por descansar o dormir bien nos genera tanto estrés o tanta obsesión que llega a interferir con la vida social -pasar un rato con amigos- o incluso con la vida laboral -no aceptar un trabajo porque se sale tarde-, no es más que una señal de que tenemos un problema. 

La neuróloga añade que “tener una mala noche aislada o una racha peor de sueño no implica por sí sola tener un trastorno de sueño. El sueño no es matemático: hay momentos de la vida en los que dormimos de una manera y otros de otra; incluso cada noche tiene una cierta variabilidad en horas y calidad de sueño de manera natural, sin que esto implique un problema de salud”, señala García Malo. 

Qué no hacer respecto al sueño

Dentro de las nuevas tendencias en redes sobre el sueño podemos encontrar el uso de mantas más pesadas, mouth taping, expansores nasales, colchones que prometen dormir mejor que nunca, aceites esenciales… Hay de todo. Sin olvidar, claro está, el uso de suplementos y de rutinas rígidas. 

Melatonina y magnesio 

Entre los suplementos a los que más se recurre cuando creemos que no dormimos bien o no lo hacemos de forma eficaz se encuentran la melatonina y el magnesio. “El hecho de ir a la farmacia evita que esa persona esté consultando con un médico y retrasa que se detecte por qué esa persona duerme mal”, apunta la neuróloga. Además, muchos trastornos no mejoran porque se tome melatonina, por lo que, además, conlleva un gasto de dinero. 

La melatonina tiene un efecto muy discreto sobre el sueño. “Tiene indicación en algunos trastornos del sueño que son muy concretos y hay que ser muy cuidadoso con las dosis, con las presentaciones y con el momento de administración”. Se aconseja, en los span>trastornos del ritmo circadiano, como es el jet lag hasta que la persona se sincroniza con el horario del lugar al que visita. “También puede usarse en personas que tienen adelanto de fase -se acuestan muy pronto y se despiertan muy temprano- y al revés, en personas con retraso de fase -se duermen y se levantan tarde- con una indicación médica muy clara”.

En cuanto al magnesio, García recuerda que es un suplemento con poca evidencia para tratar el insomnio y que puede provocar molestias digestivas. “Desde la SEN no se recomienda ningún tipo de suplemento para el sueño en personas sanas. Hay quien toma magnesio por otras cuestiones, como la recuperación muscular. Pero la premisa es que no es imprescindible tomarlo ni mucho menos. La gente que duerme bien no toma ni necesita magnesio”, concluye la neuróloga. Lo que sí se necesita es respetar las horas de sueños y llevar hábitos de higiene del sueño.  

À propos de l'auteur

Dr Jean-Pascal Del Bano

Médecin spécialiste en biologie clinique, cofondateur du groupe Le Guide Santé, le Dr Jean-Pascal Del Bano est le directeur de la rédaction du site Le Guide Santé. Après un parcours dans divers domaines complémentaires de la santé (laboratoire de biologie médicale, direction médicale de cliniques, centre de rééducation cardiaque), il a acquis une très bonne connaissance du monde de la santé et notamment du secteur hospitalier. Le Dr Del Bano a également été médecin responsable du traitement de données de plusieurs palmarès des hôpitaux édités dans la presse écrite et numérique.

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