Bactéries dévoreuses de chair dans la mer : qui est le plus à risque et quels sont les symptômes d’alerte

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Les bactéries Vibrio vulnificus, communément appelées « mangeuses de chair », reviennent sur le devant de l’actualité après que la Louisiane ait confirmé neuf cas d’infections cette année, dont cinq ont été mortels. À la même période de l’année précédente, l’État enregistrait sept personnes infectées et un décès. « Consultez un médecin immédiatement si une plaie exposée à de l’eau saumâtre ou salée devient rouge, s’enflamme, fait mal, est chaude ou change de couleur », a recommandé le Département de la Santé de ce territoire américain. Et ce microorganisme, qui se trouve dans des environnements d’eau salée, s’étend en raison du réchauffement des mers, avait déjà averti l’année dernière le Centre européen pour la prévention et le contrôle des maladies (ECDC).

A pesar de que las autoridades sanitarias europeas han advertido en los últimos años de posibles riesgos durante los meses de verano, desde el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) recuerdan que la evidencia científica señala que la exposición a esta bacteria es segura para la población general. “Aunque las bacterias del género Vibrio están presentes de forma natural en determinados ambientes y pueden causar enfermedad, el riesgo para la población general es muy bajo”, señala la investigadora Silvia Herrera, del Centro Nacional de Microbiología (CNM) del ISCIII en un comunicado. 

A pesar de que las autoridades sanitarias europeas han advertido en los últimos años de posibles riesgos durante los meses de verano, desde el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) recuerdan que la evidencia científica señala que la exposición a esta bacteria es segura para la población general. “Aunque las bacterias del género Vibrio están presentes de forma natural en determinados ambientes y pueden causar enfermedad, el riesgo para la población general es muy bajo”, señala la investigadora Silvia Herrera, del Centro Nacional de Microbiología (CNM) del ISCIII en un comunicado. 

La experta detalla que esta bacteria puede transmitirse a través de dos vías principales: 

  • El consumo de marisco crudo o poco cocinado, especialmente moluscos bivalvos que filtran y concentran microorganismos presentes en el agua. 
     
  • El contacto de heridas abiertas con agua marina o salobre contaminada donde estas bacterias pueden encontrarse de manera natural. 

«La mayoría de las personas que entran en contacto con estas bacterias no desarrollan la enfermedad y cuando se producen infecciones, estas suelen presentarse como cuadros gastrointestinales leves o moderados que se resuelven sin complicaciones», destaca Herrera. 

Sin embargo, pueden ser graves en personas susceptibles que ya sufren enfermedades preexistentes que comprometen de alguna manera la respuesta inmunitaria frente a la infección. “Entre ellas, se encuentran la diabetes; distintas patologías que afectan al hígado, como hepatitis, cirrosis o cáncer hepático; alteraciones del metabolismo del hierro, como la hemocromatosis; y enfermedades o tratamientos que afectan al funcionamiento normal del sistema inmunitario, como el sida o los tratamientos inmunosupresores”, resalta a la plataforma informativa SMC Carmen Amaro, profesora en la Universidad de Valencia e investigadora en el Instituto Universitario de Biotecnología y Biomedicina (Biotecmed). La especialista agrega que la edad avanzada también aumenta el riesgo de padecer infecciones graves

No, no son bacterias ‘carnívoras’

En realidad, las bacterias ‘carnívoras’ no existen. De acuerdo con la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICyUC), “lo que existe es un variado grupo de bacterias de diferentes géneros que pueden causar infecciones que afectan a la piel, a los tejidos subyacentes”. En el caso de la fascitis necrotizante, esta se produce cuando el microorganismo daña a la fascia, que es la membrana que rodea al músculo.

José Ramos Vivas, profesor de microbiología e investigador de la Universidad Europea del Atlántico, explica que se les conoce como bacterias ‘carnívoras’ porque « pueden utilizar las proteínas, lípidos y azúcares de la carne para crecer. Las heridas que causan dan la impresión de que estos microorganismos se están comiendo la carne ». 

Acerca de cómo actúan estas bacterias en el cuerpo, de forma general, encuentran una entrada al organismo, como una herida. Una vez que penetran, proliferan produciendo toxinas y enzimas que favorecen la extensión de la infección en profundidad, generando necrosis de los tejidos subyacentes y de la fascia, además de la formación de coágulos de los microvasos. Todo ello puede acabar dañando a órganos que no tienen por qué encontrarse en la zona infectada, como el riñón, el hígado o los pulmones. “En esta situación, hablaríamos de una sepsis con evolución a fracaso multiorgánico, que es lo que podría llegar a producir la muerte del paciente”, afirman desde la SEMICyUC.

En el caso del contagio por ingestión de moluscos con concha crudos o poco cocinados, se debe acudir a urgencias si aparece fiebre, escalofríos, vómitos, diarrea, mareo, confusión, debilidad intensa o cualquier signo de afectación general. “En estos casos, en las formas graves la bacteria puede atravesar la barrera intestinal, pasar a sangre y causar directamente una sepsis primaria”, lamenta Amaro.

¿Cuál es su presencia en las costas españolas?

(Foto: Cordon Creative)

“En España, y si nos centramos en el litoral mediterráneo, V. vulnificus no está presente de forma generalizada en todas las playas. Su presencia depende mucho de las condiciones ambientales locales. El Mediterráneo reúne una condición favorable, que es la temperatura elevada durante los meses cálidos, pero también presenta una condición limitante importante: la salinidad del mar abierto suele ser demasiado alta para que la bacteria se multiplique de forma óptima” afirma Amaro en declaraciones a SMC.

Por esta razón, continúa la experta, “en el Mediterráneo español esperaría encontrarla sobre todo en ambientes costeros concretos donde el agua de mar se mezcla con aportes de agua dulce y se generan condiciones de menor salinidad, como desembocaduras, lagunas costeras, marjales, canales o zonas estuarinas”. En el caso de Europa, el ejemplo más claro es el mar Báltico: “Allí la salinidad es mucho más baja que en el Mediterráneo y, durante los veranos cálidos, se combinan dos factores muy favorables para los vibrios: temperatura elevada y baja salinidad. Por eso el Báltico está especialmente vigilado en verano por las autoridades europeas”.

À propos de l'auteur

Dr Jean-Pascal Del Bano

Médecin spécialiste en biologie clinique, cofondateur du groupe Le Guide Santé, le Dr Jean-Pascal Del Bano est le directeur de la rédaction du site Le Guide Santé. Après un parcours dans divers domaines complémentaires de la santé (laboratoire de biologie médicale, direction médicale de cliniques, centre de rééducation cardiaque), il a acquis une très bonne connaissance du monde de la santé et notamment du secteur hospitalier. Le Dr Del Bano a également été médecin responsable du traitement de données de plusieurs palmarès des hôpitaux édités dans la presse écrite et numérique.

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